¿Qué es el cáncer de testículo?

En el marco del Mes de concienciación sobre el cáncer de testículo, el Dr. Luis Vázquez Ávila, Especialista Consultor en Urología (Matrícula 93790), explica que el cáncer testicular es el cáncer más común en hombres jóvenes, encontrándose más frecuentemente entre los 15 y los 40 años. La buena noticia es que el cáncer de testículo también es uno de los cánceres con más altas chances de curación. Cuando se detecta a tiempo, la cura es posible en casi el 100 por ciento. En etapas avanzadas, las posibilidades de curación disminuyen. Aun así, el riesgo de que un hombre muera de cáncer testicular es bajo con tratamientos apropiados.

 

SIGNOS DE CÁNCER TESTICULAR:

  • Un bulto/nódulo o dureza en su testículo
  • Hinchazón o crecimiento de su testículo (con o sin dolor)
  • Molestias o sensación de un “peso” en el testículo.

 

Si nota alguno de estos síntomas, es importante que consulte rápidamente con su médico. Lamentablemente, es común que los hombres pospongan conversarlo con su médico. Si se trata de cáncer, cuanto más se demore, hay más posibilidades de que el cáncer se expanda, reduciendo la posibilidad de curarlo. Si presenta síntomas, su urólogo podría realizar un examen físico y, ante la sospecha, un análisis de sangre y una ecografía. El diagnóstico final se realiza por medio de una cirugía para extirpar el testículo afectado.

 

¿CÓMO SE TRATA EL CÁNCER TESTICULAR?

Frecuentemente, la cirugía para extirpar el testículo es el primer tratamiento y esto puede ser suficiente para extirpar el cáncer completamente. Luego, los pacientes tendrán seguimiento continuo mediante análisis de sangre y estudios de imágenes. En otros casos, podrán requerir quimioterapia, radioterapia o incluso cirugía para extirpar los ganglios linfáticos.

En la gran mayoría de los casos, el cáncer solo se encuentra en un testículo y el otro testículo aún funciona bien. Quitar un testículo no hará que un hombre sea “menos hombre”. La extirpación de un testículo no suele causar problemas de erección ni incapacitarlo para tener hijos. En la mayoría de los casos, el testículo sano que queda debería poder producir toda la testosterona que el cuerpo necesita. Aun así, otros tratamientos pueden afectar el recuento de espermatozoides y la posibilidad de tener hijos. Su médico podría sugerirle que guarde su esperma antes de comenzar el tratamiento avanzado.

 

FACTORES DE RIESGO

Los hombres que nacieron con un testículo no descendido son más propensos a desarrollar cáncer de testículo. Testículo no descendido (también conocido como criptorquidia) es cuando, al momento del nacimiento, el testículo de un niño no desciende del abdomen al escroto. Para estos hombres es importante realizar la auto examinación testicular. El cáncer puede darse tanto en el testículo que no descendió, como en el que descendió al nacer.

Los hombres cuyo padre o hermano tuvieron cáncer testicular también son más propensos a contraerlo, por lo que también deben realizarse un autoexamen manual.

No existe una forma conocida de prevenir el cáncer testicular. Los hombres jóvenes deben saber qué buscar y verificar cualquier inquietud de inmediato. Esa es la mejor manera de evitar que se convierta en un problema que ponga en riesgo su vida.